"Aún que ahora se esté pasando por momentos de crisis y sufriendo sus consecuencias, el Tercer Sector irá a más

Paulino Azúa en una entrevista concedida a la Plataforma de ONG de Acción Social con motivo de su retirada de FEAPS. Nacido en San Sebastián (1944), Licenciado en Derecho. En 1967 empezó a trabajar en la Asociación Guipuzcoana de Personas con Discapacidad Intelectual (actualmente ATZEGI), y en 1971 se incorporó a FEAPS en donde ha trabajado ininterrumpidamente hasta ahora, primero como Gerente y luego como Director. Además, Azúa es presidente del Instituto para la Calidad de las ONG.

1.- Un licenciado en derecho como usted, ¿Qué es lo que le hace acercarse al movimiento asociativo?

En principio nada en especial. Acabé mis estudios en la Facultad y me surgió la posibilidad de dirigir la asociación de Gipuzkoa de familias de personas con discapacidad intelectual. Se puede decir que empecé “para probar” y hasta hoy.

2-. Después de 40 años en FEAPS, coméntenos lo mejor que se lleva de ese tiempo profesional.

Son tantas cosas que no es posible resumir en unas líneas tantos años de vivencias, la gran mayoría positivas. Resumiendo todas ellas creo que podría decir que mi satisfacción reside en el hecho de haber contribuido, junto con muchas otras personas, a conseguir que las personas con discapacidad intelectual tengan hoy, sustancialmente, una mejor calidad de vida que hace años. No sólo ellas sino también sus familias.

3-. Como ve en la actualidad el Tercer Sector de Acción Social, y sobre todo, ¿Cuál cree que es el camino a elegir en un futuro?

Aunque ahora se esté pasando por momentos de crisis y sufriendo sus consecuencias, el Tercer Sector irá a más. Por una parte, porque cada día está más fortalecido y es más visible, y por otra parte, porque los problemas actuales y los que sin duda van a surgir nuevos pondrán de relieve la necesidad de nuevas respuestas que el Tercer Sector tendrá que diseñar y poner en práctica.

4.- ¿Provocará la situación actual de crisis en el futuro algún receso importante?

Naturalmente, de hecho ya lo está provocando. Tal vez no se note tanto en el ámbito estatal –salvo la excepción de alguna modificación negativa en la aplicación de la Ley para la Autonomía Personal- , pero se está notando, y mucho, en los recortes que se están produciendo en casi todas las Comunidades Autónomas.

5-. Cómo presidente del ICONG, ¿Que es para usted la calidad en la ONG?

Lo he dicho muchas veces: La calidad o es un impulso ético o no sirve para nada. Si sólo se ve como una moda o un intento de conseguir ventaja competitiva –lo que en el Tercer Sector no debería tener ningún sentido- tendrá poca vida. Debemos trabajar con calidad porque trabajamos con y para personas y éstas requieren de nosotros lo mejor que podamos darles.

6-. ¿Cómo ve la implantación de la calidad en los sectores sociales españoles?

Está comenzando. Este es un camino largo en el que habrá que vencer muchas rutinas, bastantes miedos y no pocas carencias. Pero se acabará imponiendo.

7.- Tras cuarenta años en FEAPS, ¿Qué es lo que ha de mejorarse en las políticas relacionadas con el mundo de la discapacidad?

Todavía queda casi todo por hacer. Las personas con discapacidad intelectual, desde un punto de vista jurídico, son ciudadanos de pleno derecho, pero no lo son aún desde el punto de vista social. No necesariamente porque exista rechazo, que cuando se produce es anecdótico, sino porque aún no hemos sido capaces de producir los cambios necesarios para que estas personas puedan vivir vidas plenas, felices y con significado, para ellas y para los demás.

8.- ¿Son conscientes los diferentes gobiernos que ha tenido España de la problemática de la discapacidad? ¿Trabajan realmente las políticas relacionadas con ella?

En general hay que decir que sí. Los gobiernos son conscientes, pero a veces las medidas que adoptan son coyunturales, especialmente en algunas comunidades autónomas. No sólo es cuestión de recursos materiales, que también lo es, sino de continuidad en las políticas con independencia del color político de cada gobierno. El bienestar social, en cuanto supone el bienestar de los ciudadanos, debería ser una política de Estado, pero no lo es.

Plataforma de ONG de Acción Social

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